Elisa Blázquez, nutricionista en iQtra: Educación nutricional en la infancia, un buen legado - iQtra Medicina Avanzada

Elisa Blázquez, nutricionista en iQtra: Educación nutricional en la infancia, un buen legado

Publicado el 11.10.18 en iQtra en los medios por iQtra

Elisa Blázquez, nutricionista de iQtra Medicina Avanzada, explica en este artículo publicado por la revista de ASFAPE, la Asociación de Familias con Perthes en España, cuál es la importancia de la educación nutricional en la infancia y, en concreto, con los niños con Perthes, que han de evitar el exceso de peso para no empeorar el pronóstico de su enfermedad.

Esta es la transcripción del artículo publicado en la revista:

Educación nutricional en la infancia, un buen legado

Cuidar la alimentación de los niños es fundamental para asegurar un correcto crecimiento y desarrollo físico e intelectual. En el caso de los niños con Perthes, evitar el exceso de peso es un objetivo prioritario, ya que puede condicionar un peor pronóstico de la enfermedad. 

Las dietas infantiles a menudo aportan un exceso de almidones, azúcares y grasas saturadas en detrimento de los micronutrientes. Para el desarrollo infantil es igual de importante que para el adulto consumir alimentos naturales, integrales y desprovistos de un exceso de aditivos sintéticos. No se debe dejar de atender la calidad de la dieta por el hecho de estar un etapa de crecimiento, todo lo contrario, el aporte de hierro, calcio, magnesio, vitaminas, ácidos grasos omega 3 y proteínas es determinante en el desarrollo físico e intelectual del niño. 

La mejor estrategia para conseguirlo es tener un abanico de recetas, tentempiés y menús nutritivos que sean agradables al paladar pero estén elaborados con alimentos naturales. Las rutinas de comidas deben asegurar una densidad de nutrientes elevada y un aporte de calorías adaptado a las necesidades del niño. 

La máxima en la educación nutricional del niño, es el ejemplo paterno. El niño copia lo que se hace en casa, si en el hogar no hay chucherías y bollerías, no se demandarán. Se debe evitar la incorporación temprana de dulces o snacks salados, se trata de productos con un sabor muy intenso y hacen más complicada la adaptación del niño a sabores más neutros y naturales. Cuanto más tarde se empiecen a tomar, mejor. 

El desayuno es una de las ingestas más importantes en esta etapa, se trata de una comida que en multitud de ocasiones se subestima y se olvida por falta de tiempo y organización. La primera comida del día debe contener una mezcla de nutrientes:

  • Fruta fresca, preferir siempre la fruta entera y evitar los zumos. 
  • Hidratos de carbono de absorción lenta: pan integral, copos de cereales integrales, bizcocho casero integral. 
  • Proteína: pechuga de pavo, jamón, huevo, frutos secos, yogurt. 
  • Grasas polinsaturadas: aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos. 

Un desayuno completo puede ser una tostada integral con aceite de oliva y pechuga de pavo o un cuenco de cereales integrales con fruta fresca, yogurt y frutos secos. La combinación de hidrato con proteína mantiene los niveles de glucosa estables durante más tiempo, permitiendo tener unos niveles de energía y concentración óptimos a lo largo de la mañana. 

Programar bien los tentempiés también es importante. Si el desayuno ha sido completo, la media mañana será fruta fresca. En la merienda buscaremos snacks que controlen bien el apetito a base de aportar un correcto balance nutricional. Hay que huir de las calorías vacías. 

Algunas ideas de snacks sanos son: 

  • Batido de fresas con leche y copos de avena (aporta fibra y vitamina C)
  • Tostada integral con humus de garbanzos (rico en calcio y proteínas)
  • Vaso de gazpacho con taquitos de jamón (aporte de vitaminas y proteínas)
  • Una pieza de fruta fresca y un puñado de frutos secos (las avellanas y las almendras tienen mucho calcio)
  • Bocatita integral de sardinas o boquerones y tomate (los pescados azules pequeños son una buena fuente de omega 3 y hierro)
  • Tortas de arroz con guacamole (aporte de grasas poliinsaturadas saludables)

Los dulces deben ser caseros y preferiblemente elaborados con endulzantes naturales como las melazas, el azúcar de coco o la miel. Hay recetas muy curiosas como esta mousse de chocolate elaborada con aguacate ¡muy nutritiva! 

Mousse de chocolate 

  • Un plátano
  • ½ aguacate 
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo
  • Media vasito de leche de coco
  • 2 cucharadas de melaza o de miel 
  • Batir todos los ingredientes bien y estará listo para consumir. 

En ocasiones, la verdura y los pescados son los grandes retos alimenticios, sabiendo que son tan importantes, hay que familiarizarse con su sabor desde la primera infancia.  Tienen que resultar atractivas, no es lo mismo unas espinacas hervidas sin más, que rehogadas con jamón o gratinadas con bechamel. También viene muy bien explicar las propiedades del alimento y su función, es una manera de fomentar la buena educación nutricional. Algunas ideas de platos son: la coliflor con bechamel, la verdura en tortilla, los buñuelos de pescado, los patés elaborados con verduras, las salsas de tomate que no solo llevan tomate o el pudding de pescado.

En la comida del medio día tienen estar presentes las legumbres, al menos dos veces a la semana. Cocinadas con verduras y un poquito de proteína (jamón, huesos, bacalao, huevo duro). Otra manera divertida de incorporarlas es haciendo hamburguesas, quedan buenísimas y se puede aprovechar para meter verdura y especias en estas preparaciones. 

El menú de comidas debe llevar legumbres, arroz, pasta y verduras con patata en el primer plato, si acostumbramos a los alimentos integrales desde la infancia, mucho mejor. Y para el segundo plato, incorporar proteínas como la carne, el pescado (al menos 3 veces a la semana) o el huevo, en ración moderada y acompañados con verdura y ensalada. 

Las cenas tiene que ser ligeras siempre, si el resto del día ha estado bien equilibrado, para dormir ya necesitamos una ingesta liviana y que aporte proteínas y vitaminas principalmente. La verdura, el pescado, el huevo y las carnes blancas son los alimentos estrella para la noche. 

Las formas de cocinado sencillas son las más adecuadas, el horno, la plancha, la cocina al vapor o los guisos sin un exceso de grasa son las mejores opciones para el día a día. Las ensaladas son recomendables al menos 3 veces a la semana. Para potenciar el sabor de los platos viene bien utilizar las especias aromáticas y hacer salsas elaboradas con verduras (berenjena, pimiento, cebolla, tomate). De esta manera se reduce la cantidad de sal y los aceites fritos, que se oxidan y pierden su valor antioxidante. Es preferible cocinar con poco aceite y aliñar el plato con aceite virgen extra en crudo antes de servir. 

No olvidemos la importancia de hidratarse correctamente. La bebida habitual tiene que ser agua, dejando los refrescos y los zumos para ocasiones especiales, aportan una gran cantidad de azúcares y aditivos. 

La clave de la buena nutrición está en la variedad, las materias primas naturales de calidad y la cocina sencilla. Un niño bien alimentado responde mejor a las terapias de rehabilitación, tiene más energía, una mayor concentración y un peso adecuado. La educación nutricional desde la infancia es uno de los mejores legados que se le puede dejar a un hijo.