Ejercicio en el agua para mejorar la salud de los mayores - iQtra Medicina Avanzada

Ejercicio en el agua para mejorar la salud de los mayores

Publicado el 14.11.17 en Fisioterapia por iQtra

El ejercicio en el agua mejora la salud física y emocional de los adultos mayores y acelera la readaptación de lesiones. El agua proporciona grandes beneficios en la recuperación del movimiento de articulaciones y músculos. Es una actividad especialmente recomendada para personas mayores que han abandonado la actividad física y han caído en el sedentarismo.

 

En la piscina se pueden prevenir lesiones, acortar tiempos de recuperación, aumentar y mejorar la resistencia cardiovascular, estimular la circulación sanguínea y la oxigenación de los tejidos y también desarrollar fuerza muscular y flexibilidad articular. El equipo de iQtra Medicina Avanzada cuenta con amplia experiencia en la recuperación de lesiones en el medio acuático y también conoce en profundidad el efecto de los ejercicios en el agua en la salud de las personas mayores.

 

Por qué es bueno trabajar en el agua

 

Según explica el traumatólogo y director médico de iQtra Medicina Avanzada, el doctor Ángel Villamor, el medio acuático es idóneo para realizar trabajo físico con menor esfuerzo, lo más adecuado para las personas de edad: “La flotabilidad palia la merma física que pueden sufrir los adultos mayores y permite que éstos mejoren su coordinación y equilibrio, ya que para hacer los ejercicios es necesario que pongan en marcha mecanismos estabilizadores y de resistencia que les mantengan a flote, les permitan nadar (si es necesario) y mantener la verticalidad”.

 

La sensación de ingravidez que confiere el agua repercute directamente en un incremento de la seguridad de las personas mayores, añade el doctor Villamor, que pierden el miedo a caerse, ganan agilidad y poco a poco son capaces de “arriesgarse e ir a más” sin temor a acometer tablas más complejas y exigentes dirigidas a mejorar en coordinación, equilibrio, reflejos y resistencia”.

 

El agua de la piscina transfiere el calor 25 veces más rápido que el aire. ¿Y qué implica esto? “Pues que podemos trabajar a temperatura agradablemente neutra (establecida en torno a los 34,5 grados) subirla hasta lograr un medio más cálido que ejerza un efecto relajante y anestésico o bajarla para que el agua fría actúe como activadora, antiinflamatoria, compresiva o drenante”, indica el traumatólogo.

 

Aún hay más ventajas en el agua: “Además del equilibrio y la coordinación, en el agua también se puede trabajar la resistencia y potencia muscular aprovechando el fenómeno de succión que se opone al movimiento dentro del agua”, nos explica el doctor. “Si ejecutamos las tablas de ejercicios diseñadas por nuestros fisioterapeutas con la rapidez suficiente haremos un gran trabajo de fortalecimiento muscular”, añade el especialista de iQtra.

 

Salud física y emocional

 

La evidencia epidemiológica refleja que las caídas representan un importante problema de salud para las personas mayores, no solo por las consecuencias inmediatas (fracturas y traumatismos fundamentalmente), sino también por las secuelas a medio y largo plazo. “Se calcula que entre el 80% y el 90% de las prótesis de cadera en este colectivo son secundarias a una caída y que buena parte de la pérdida de movilidad en este segmento de la población se debe a haberse caído con anterioridad” recuerda el doctor Ángel Villamor.

 

Hay que tener presentes también los enormes costes que este conjunto de circunstancias representa para el al sistema sanitario y el deterioro general de la calidad de vida que experimentan los ancianos después de sufrir una caída. “Seguro que todos conocemos casos de personas mayores que, atenazadas por el miedo a caerse de nuevo, van restringiendo sus actividades (ejercicio, ocio, salidas…), revela Ángel Villamor, lo que merma drásticamente su vitalidad. Es más, muchas veces observamos dicho temor incluso sin haber experimentado ningún incidente; solo por el mero hecho de verse menos ágiles”.

 

Además de los beneficios para la salud física, el medio acuático ofrece otras ventajas emocionales para nuestros mayores: la piscina es un medio divertido, las clases son amenas y fáciles de seguir, no rige ningún tipo de competitividad y se llevan a cabo en grupo. Todo ello mejora el estado de ánimo de los usuarios, favorece sus relaciones sociales y aumenta su autoestima y confianza, elementos básicos para que estén motivados y dispuestos a hacer la actividad de manera continuada.

 

Los beneficios más notables y constatados en la experiencia del equipo de iQtra Medicina Avanzada son:

  • Agilidad y potencia muscular
  • Elasticidad y movilidad articular
  • Habilidades relacionadas con la orientación
  • Desarrollo del movimiento
  • Mejoras posturales y sensoriales
  • Eficiencia de la marcha
  • Trabajo de las capacidades cognitivas, comunicativas y de comportamiento
  • Aumento de la capacidad cardiorrespiratoria y de esfuerzo

 

¿Con qué frecuencia deberíamos sumergirnos en la piscina para conseguir estas ventajas? “Según los datos que revisamos para diseñar las clases de mantenimiento, explica el director médico de iQtra, parece haber un consenso generalizado en este sentido: dos sesiones semanales de al menos 45 minutos son recomendables para extraer beneficios visibles”.