El psoas: escondido en la cadera, clave en la movilidad - iQtra Medicina Avanzada

El psoas: escondido en la cadera, clave en la movilidad

Publicado el 24.01.18 en Fisioterapia por iQtra

Qué es el psoas

 

Es uno de los principales estabilizadores de la columna lumbar y de ahí su importancia, ya que la afectación de este músculo -psoas o psoas-iliaco- es el principal responsable de muchas lumbalgias, dolores y tendinitis, entre otros problemas”, explica Eva Tirado, fisioterapeuta de iQtra Medicina Avanzada, que destaca sobre todo el papel clave de este músculo en el equilibrio estructural, en el movimiento y en la movilidad articular.

 

Es un músculo estabilizador y profundo que recorre desde la cavidad abdominal a la parte anterior del muslo, uniendo el tronco y las extremidades: se origina en la última vértebra torácica, recorre las vértebras lumbares, desciende hacia la cresta ilíaca y el coxis, hasta el sacro, para insertarse finalmente en el trocánter menor del fémur. Un recorrido profundo y peculiar, responsable de la estabilización del cuerpo humano, del que es importante ocuparse para mantener flexible y en forma.

 

Dónde está

 

El psoas está dividido en dos partes; por un lado, el psoas propiamente dicho, que tiene su origen en las caras laterales de las vértebras y se inserta en la cara interna del fémur, y por otro, la porción ilíaca, que se origina a lo largo de la cresta Iliaca y termina también en el muslo. El primero, la primera porción de este músculo, interviene en la flexión del tronco; y el segundo en la flexión, abducción y rotación externa de la cadera. Su función es fundamental: conecta el tronco con el tren inferior, con las extremidades.

 

El psoas interviene en la postura y está involucrado en la mayoría de nuestros movimientos, tanto en la vida normal como en las distintas actividades deportivas, lo que hace que se pueda lesionar en la actividad de cualquier deporte, aunque principalmente en los corredores.” explica la fisioterapeuta Eva Tirado.

 

Síntomas del psoas contracturado

 

Las molestias que pueden indicar una afectación del psoas son las siguientes:

  • Dolor lumbar al levantarse por la mañana o tras estar sentado durante un tiempo prolongado.
  • Dolor lumbar que se alivia al sentarse.
  • Dolor a la flexión de cadera a nivel inguinal.

 

Claves en el cuidado del psoas: potenciar su flexibilidad

 

Para evitar esas dolencias los expertos coinciden en que conviene trabajarlo y fortalecerlo, pero con una particularidad: a diferencia de otros músculos, la potenciación del psoas no es tan necesaria como la mejora de su flexibilidad. “Debido a su importante acción estabilizadora y de mantenimiento de la postura, es un músculo que se encuentra en constante contracción, lo que hace que si presenta poca flexibilidad origina el aumento de la lordosis lumbar y con ello las temidas lumbalgias”; una razón, asegura la especialista de iQtra Medicina Avanzada, por la que trabajar los estiramientos de este músculo es de suma importancia.

 

Ejercicios para su estiramiento

 

Estos entrenamientos deben realizarse siempre de forma bilateral, ya que una descompensación de ambas partes del psoas puede provocar daño en las vértebras lumbares. “Nos debemos posicionar en extensión de tronco, extensión de cadera y rotación interna de cadera”, explica Eva Tirado, “justo la posición contraria al movimiento de contracción de este músculo.” Si han aparecido los problemas, el equipo de fisioterapeutas de iQtra Medicina Avanzada, todos ellos colegiados y especializados, investigan y se entrenan en las técnicas terapéuticas y quirúrgicas más avanzadas para poder resolver y prevenir lesiones, recuperar, mantener y cuidar la movilidad e impartir programas de educación postural.

 

Estiramiento del psoas
Estiramiento del psoas
Estiramiento del psoas