• CODO Y BRAZO

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    CODO Y BRAZO

    Especializados en prótesis de rodilla y cadera y en las técnicas innovadoras de traumatología, cirugía y artroscopia deportiva.

El codo es mucho más que una simple bisagra. Está diseñado para permitirnos la máxima estabilidad cuando nos apoyamos en nuestro antebrazo para usar la mano. Cuando somos conscientes de los diferentes modos en los que utilizamos nuestras manos a diario y de las diferentes posiciones en las que las colocamos, fácilmente entendemos qué duro sería el día a día si el codo no funcionara correctamente.

Algunas de las patologías más comunes que resolvemos son:

  • Artritis reumatoideas
  • Artrodesis de codo
  • Artrolisis de codo
  • Artroplastia de codo y de interposición de codo
  • Artroscopia de codo
  • Bursitis Olecraniana
  • Epicondilitis (codo de tenista)
  • Epitrocleitis (codo de golfista)
  • Fracturas de codo
  • Luxaciones
  • Prótesis de codo
  • Rotura de tendón distal de bíceps
  • Síndrome de atrapamiento del nervio cubital
  • Síndrome de compresión del nervio radial y mediano
  • Síndrome del túnel radial
  • Tendinopatía

Patologías del codo y el brazo

La precisión en el diagnóstico mejora los resultados y el tiempo de recuperación

Epicondilitis
Epicondilitis (codo de tenista)

La epicondilitis o “codo de tenista” consiste en una inflamación de la inserción de los tendones del antebrazo en el hueso del codo.

Provoca dolor en la cara externa del codo acompañado de impotencia funcional en movimientos que requieran fuerza en la mano. El dolor, que suele irradiarse hacia la muñeca y el antebrazo, también aparece al rotar la articulación y al palpar la parte lateral externa del codo.

Existe un protocolo de actuación que comienza por medidas como reposo, masaje local con hielo, fisioterapia, electroterapia antiinflamatoria (ultrasonidos, láser, etc), continuando con infiltraciones de antiinflamatorio local. Antes de recurrir a la cirugía, empleamos infiltraciones locales con factores de crecimiento tisular extraídos de la sangre del propio paciente que, de un modo más natural, estimulan la formación de nuevo tejido. Como último recurso, la intervención quirúrgica: con anestesia local y a través de una incisión de unos 3 cm en el codo, estimulamos la cicatrización del tendón.

Luxaciones
Luxaciones

La luxación de esta zona es poco frecuente, dado que posee una cápsula muy fuerte y los ligamentos laterales internos y externos aportan gran estabilidad. Es necesario un traumatismo o un impacto de alta energía para que el codo ‘se salga de su sitio’. El motivo más frecuente de luxación de codo es una fuerte caída sobre el brazo extendido, que en lugar de flexionarse hacia delante (movimiento natural de dicha articulación), lo hace hacia atrás, causando que el mecanismo articular se descomponga. Los ligamentos y la cápsula se rompen, causando un terrible dolor.

Esta lesión se puede complicar con alteraciones cutáneas, compresión vascular, compresión nerviosa y con fracturas asociadas. El tratamiento inmediato será reducir la luxación: volver a colocar la articulación en su posición original. Lo más adecuado y seguro es realizar esta maniobra tras un control radiológico que permita asegurar que no existen fracturas asociadas. Es importante iniciar el tratamiento de fisioterapia tras haber colocado la articulación correctamente.

Síndrome de atrapamiento del nervio cubital
Síndrome de atrapamiento del nervio cubital

El nervio cubital es uno de los que recorren el brazo desde la clavícula hasta el dedo meñique, a través de la cara interna del brazo y por debajo del codo. Este nervio es muy importante en el control de los pequeños músculos de la mano que permiten movimientos meticulosos. El atrapamiento del nervio cubital ocurre cuando éste se ve comprimido o atrapado.

Se manifiesta con dolor, hormigueos y dificultad para mover los dedos meñique y anular de la mano. No se conoce exactamente la causa del atrapamiento aunque pueden influir fracturas previas de codo, quistes, inflamación de la articulación y los osteofitos.

Según la intensidad y el tiempo del atrapamiento se recomienda fisioterapia, tratamiento con antiinflamatorios e infiltraciones antes de recurrir a la cirugía. El abordaje quirúrgico se realiza mediante artroscopia para efectuar la descompresión nerviosa.