Me llamo José Luis, tengo 47 años y soy bombero de la Comunidad de Madrid.

Hace dos años, estando de servicio, sufrí una torsión en la rodilla al bajar del camión. No le presté demasiada atención hasta que empecé a sentir inestabilidad en la rodilla, sobre todo al practicar deporte – algo esencial para poder ejercer mi profesión en buenas condiciones -. En ocasiones llegaba a inflamarse dolorosamente durante varios días, y tras cuatro meses en esa situación acudí a una consulta con el servicio médico de los bomberos. Fue entonces cuando me exploraron y diagnosticaron posible rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Automáticamente me remitieron a iQtra y fue verdaderamente un acierto.

Confirmaron el diagnóstico inmediatamente y en menos de dos semanas pasé por quirófano. La operación duró poco más de una hora, y al día siguiente me dieron el alta hospitalaria. Estuve en tratamiento de fisioterapia diario durante el primer mes y a partir de entonces continuaron con un seguimiento semanal, que fue distanciándose según pasaban los meses.

Aunque la recuperación completa duró seis meses, pude realizar actividades deportivas permitidas pasadas 6 semanas (ejercicios agua y bicicleta sin resistencia). A los tres meses y medio ya podía hacer elíptica y superados los cuatro, comencé a correr. De esta manera a los 6 meses de tratamiento me reincorporé al trabajo desempeñando mi función sin ninguna molestia ni dificultad.

Actualmente no tengo ninguna secuela y practico deporte (running, senderismo, fútbol o esquí) sintiendo la rodilla tan fuerte y estable como la otra. Por todo ello quiero dar las gracias a todo el equipo, por su dedicación y el trato excepcional que me han prestado.