Soy Kelvin Berryman, 62 años, geólogo y especialista en riesgo sísmico. Mi trabajo me lleva a viajar por el mundo formando y asesorando especialistas en países que sufren terremotos. Vivo en Nueva Zelanda y viajo anualmente a España. Por relación cercana con el Dr. Villamor, conociendo su currículo y tras haber leído acerca de sus técnicas y éxitos, hace diez años decidí visitarle. Mi problema es que, con una fuerte historia familiar de artritis, he sido toda mi vida un deportista demasiado activo. Soy amante principalmente de la montaña y he practicado alta montaña y caza mayor en Nueva Zelanda, corrí maratones y competí en decatlón hasta los 50 años. A esa edad comencé a sufrir dolor de ambas caderas que poco a poco llegó a invalidarme, no solo para realizar mi actividad deportiva, sino que me limitaba para pasear o hacer mi vida diaria sin dolores constantes.

Cuando Ángel Villamor me exploró por primera vez me corroboro, como ya había leído en su currículo, el buen pronóstico que teníamos si me sometía a la cirugía de ambas caderas. Decidimos separar la operación en ambas caderas un año por la necesidad de volver a Nueva Zelanda entre operaciones. Unos meses después ya estaba practicando montañismo, ciclismo y piragüismo, actividades que añaden un gran disfrute a mi vida.

Sinceramente, en mi imaginación nunca llegué a creer que la recuperación fuera a ser tan total y la reincorporación al deporte tan sencilla y completa. Creo que fue fundamental que la cirugía tuviera lugar cuando estaba todavía relativamente activo y en forma, pues eso contribuyó a una rápida recuperación. Ahora sigo haciendo montaña en muchos lugares del mundo, y estoy enseñando a mis nietos los misterios y los placeres de la montaña y la caza.




CIRUGÍA DE PRÓTESIS DE CADERA

Kelvin es un paciente muy querido por el equipo de iQtra por lo animado y animoso que siempre ha sido desde el principio de su proceso. La limitación con la que le conocimos era importante y solo por el modo de contarnos el paciente lo activo que hasta hacía poco tiempo había sido, éramos capaces de imaginarlo tan deportista como actualmente demuestra ser.

La artrosis de sus caderas había marcado un antes y un después en su vida: su espíritu aventurero se había visto truncado y por ello no dudamos -ni él ni nosotros- en resolver de modo inmediato su dolencia. Tenemos pacientes que han decidido operarse ambas caderas a la vez pero Kelvin prefirió -por logística en sus viajes y conferencias internacionales- hacerlo con un año de separación. La recuperación fue muy rápida gracias a nuestra técnica quirúrgica mínimamente invasiva, con la que buscamos el dañar lo menos posible la musculatura en torno a la cadera. Otro de los beneficios que Kelvin supo aprovechar fue la fisioterapia inmediata que nuestro equipo comienza desde el día de la operación y que le permitió en ambas operaciones marchar al mes a Nueva Zelanda con total autonomía para reanudar su actividad profesional. En cuanto a sus expediciones de alta montaña, fue igualmente responsable esperando a haber cumplido dos meses de la operación para salir de nuevo, aunque siempre nos insistió en que podría haberlo hecho antes.

La cirugía protésica de cadera ha evolucionado enormemente en estos últimos años y, en nuestra experiencia, no solo en el uso de prótesis más resistentes que nos permite empezar a caminar a las 24 horas y que son más duraderas a pesar de la actividad física que desarrollan muchos de nuestros pacientes. La técnica quirúrgica de implantación mínimamente invasiva y la fisioterapia inmediata basada en técnicas de propiocepción han convertido el proceso en algo muchísimo menos agresivo y así igualmente sencillo y llevadero.

Dr. Ángel Villamor

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