Soy Pablo Fernández (Burgos, 1991), atleta profesional. Llevaba con dolores en los tendones de Aquiles desde enero del 2013, al principio pensé que era culpa del calzado que podía causarme rozaduras, con el tiempo empecé a tener pequeñas inflamaciones que con el tiempo fueron agravándose. Ese año estuve parado sin entrenar 5 meses, luego volví a competir y a los 6 meses de nuevo volví a recaer, cuando ya residía en Madrid, en la Residencia Blume. El ultimo mes antes de contactar con Ángel, ya empezaba a tener problemas al andar, tenia muchos dolores y en el plano emocional, mucha   impotencia. Había que informarse bien de un traumatólogo que consiguiese sanar totalmente mi lesión crónica, después de haber visto el blog de Ángel y sus tantas apariciones en la televisión, no lo dudamos, nos pusimos en contacto con el de inmediato. Mi primera impresión fue de gran profesionalidad, confianza y entusiasmo.

Comencé a notar mejora a los pocos meses de haberme tratado, si bien es verdad que tuve mi plan de recuperación escrito por Ángel, le cumplí a rajatabla. A los 2 meses ya estaba entrenando con bastante normalidad, a los 4 ya gane mi primera carrera de cross, a los 6 estaba compitiendo a nivel nacional.

A nivel de dolores no he vuelto a recaer, si bien es verdad que me esta costando un poco volver a coger el nivel que tenia antaño, pero sigo entrenando con confianza y muchas ganas. Esta temporada la he bautizado como “Lanzadera”, será la temporada en la que busque obtener las sensaciones perdidas, y con la mente -por qué n0-, en los JJOO de Rio de Janeiro 2016. Os lo iré contando en mis cuentas de Twitter y Facebook




PLASMA RICO EN FACTORES DE CRECIMIENTO EN EL TRATAMIENTO DEL TENDÓN DE AQUILES

Pablo tiene la capacidad de sufrimiento del atleta profesional, y lo recibimos a punto de tirar la toalla para siempre, abandonando su pasión por el atletismo profesional. Pero de igual manera, esa pasión nos acompañó, en el entusiasmo por su curación .

El tendón de Aquiles trabaja bajo tensiones importantísimas con el simple hecho de caminar y eso lo hace muy vulnerable a lesiones por esfuerzos físicos. De la misma manera es fácil que pequeñas lesiones puedan acabar en roturas completas.

Por todo ello se trata de un tendón al que debemos atender con prontitud y efectividad. Es frecuente que casos como el de Pablo, se cronifiquen o agraven si tras tratamientos como la fisioterapia, medicación o el reposo no son efectivas.

Nuestro protocolo ante una rotura progresiva de Aquiles pasa de modo inmediato a la aplicación precisa   guiada por ecografía en el foco de inicio con plasma rico en factores de crecimiento.

En nuestra experiencia es el mejor modo de activar la reparación biológica de tendón. De igual manera, creemos que el uso de este concentrado de factores reparadores, propios del paciente y extraídos de su sangre, nos asegura y agiliza la reparación de los casos, que por acudir a nosotros ya rotos, hemos de operar. Por protocolo, además de una técnica de reparación mecánica y aporte vascular a la lesión, siempre rellenamos la zona con plasma rico en factores de estimulación de reparación de tejidos.

Dr. Ángel Villamor