Soy Laura, paciente del Dr. Villamor. Hace dos años acudí a él porque sufría una coxartrosis derecha severa que limitaba mi vida diaria de forma muy importante. Me explicó la cirugía, el material que utilizaría, cómo sería el postoperatorio, la rehabilitación…. Estaba claro, y yo quería entrar en el quirófano YA.

La rehabilitación, que comenzó a las 24 horas de la intervención, fue dura pero los resultados estupendos. A los tres días subía y bajaba escaleras, en tres semanas volví a conducir y a los cuatro meses estaba ya correteando por los pasillos de mi residencia (soy enfermera). No necesitaba los 2 cm de alza que mi dismetría anterior a la cirugía, me obligaba a llevar. El dolor ya era historia. Actualmente, con 45 años, tengo una vida activa, ando en bici, doy largos paseos, no llevo en mis viajes un cargamento de analgésicos y hasta me animo a realizar pequeñas carreras populares con mi familia y amigos.




PRÓTESIS DE CADERA POR DISPLASIA

Laura es una paciente muy positiva que acude anualmente a nuestra consulta contándonos las actividades deportivas que desarrolla con la familia, con los que comparte retos y marcas.

La displasia de cadera es una malformación congénita que afecta a la congruencia articular de la cabeza del fémur con el receptáculo de la pelvis con el que se aloja para dar movilidad a la cadera. Esto genera un desgaste prematuro de la articulación que acaba en una artrosis prematura que desencadena dolor, rigidez e invalidez progresiva. La técnica para colocar una prótesis de cadera en una displasia, es más compleja que cuando se hace en una cadera artrósica normal. En los casos de displasia, el cirujano ha de reconvertir la morfología en una cadera normal para poder colocar la prótesis. Es por ello una cirugía que precisa de una cuidadosa programación y en ocasiones de material y dispositivos específicos.

Normalmente se trata de pacientes jóvenes a los que asusta la operación por miedo al desgaste de la prótesis con los años. La duda acerca de las prótesis en pacientes jóvenes ha cambiado en estos últimos años gracias a que la industria ha realizado avances importantes en los materiales empleados y principalmente en su diseño. Las prótesis actuales tienen una vida media mucho más larga que las antiguas, parece que pueden llegar a superar los veinte años de duración. Además, la ventaja más importante es que las prótesis que empleamos desde hace ya más de diez años, disponen de una piezas recambiables, que son las que realmente sufren rozamiento y desgaste con los años, y que nos permiten renovar la prótesis con una cirugía poco agresiva pues las piezas adheridas al hueso normalmente no hay que recambiarlas.

Dr. Ángel Villamor

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