Mi nombre es Raúl del Cerro y tengo 40 años. Soy Ingeniero Industrial, pero mi pasión por el deporte me ha llevado los últimos 12 años a practicar triatlon (como aficionado, eso sí) hasta convertirlo en una manera de vivir. El desgaste habitual de este tipo de deportes me llevo a conocer al Dr. Ángel Villamor y a todo el equipo de médicos y fisioterapeutas de iQtra en el año 2010, por una rotura del cuerno posterior del menisco interno de la rodilla izquierda, producida por estrés y por el machaque de la carrera a pie, después de innumerables triatlones y 12 maratones. Con una cirugía mínimamente invasiva que se abordó con anestesia local, yo salí del quirófano andando con una muleta y en menos de una semana caminaba sin ayuda. Apenas cuatro meses después, tomé la salida del maratón de Madrid; y la del de New York, 9 meses después (con marcas en ambas carreras por debajo de las 3 horas).

A finales de 2013, comencé con los preparativos del que ha sido el proyecto de nuestras vidas deportivas, el Mediterranean Challenge, unir a nado Menorca con Barcelona. Pocos meses antes del reto, en marzo de 2014, tuve que volver a pasar por quirófano, esta vez para el menisco interno de la rodilla derecha (afortunadamente ya no me quedan más). Y en julio de 2014 estábamos cruzando con éxito el Mediterráneo sin resentirme de la cirugía en ningún momento. Además, para poder realizar esta travesía, los cuatro miembros de Mediterranean Challenge recibimos el apoyo y los tratamientos preventivos del equipo de fisioterapia de iQtra coordinado por Luis García. Resultado: llegada a Barcelona con el cansancio normal de una prueba de estas características, pero muscular y articularmente sin ningún contratiempo de importancia.

En 2016 el reto continúa y nos hemos propuesto unir Formentera-Ibiza-Malloca-Menorca, corriendo y nadando (más de 300kms -sin parar- en el formato de relevos), y ya hemos comenzado la prevención de lesiones con el equipo de iQtra, para evitar futuras molestias y lesiones que pudieran arruinar el nuevo e ilusionante reto de Mediterranean Challenge. El resultado, lo comentaremos en julio de 2016…

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Gracias al desarrollo de la traumatología deportiva, la cirugía de menisco se va simplificando enormemente en los últimos años. El practicarla con técnicas artroscópicas y bajo anestesia local exclusivamente de la rodilla nos permite resolver la rotura meniscal sin dañar colateralmente estructuras cercanas. Así conseguimos reanudar el entrenamiento físico sin necesidad de muletas ni limitaciones alguna desde el día siguiente a la operación.

 

El paciente no sufre dolores postquirúrgicos y su ritmo de vida no se ve limitado por convalecencias ni rehabilitaciones. Con esta técnica evitamos las resecciones agresivas de meniscos, preservando el mayor volumen posible de éste para evitar el desgaste prematuro de la articulación.

 

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